Misiones Jesuitas

En 1572 llegaron los primeros jesuitas a México y no fue sino hasta 1608 que el padre Juan Fonte comenzó a misionar en los actuales territorios de Chihuahua, fundando la primera misión jesuita: San Pablo de Tepehuanes, en lo que hoy es Balleza, debido a fuertes rebeliones tepehuanas y tarahumares la actividad misional en el estado se frenó y no comenzó de nuevo hasta 1639 con la llegada de los padres José Pascual y Jerónimo de Figueroa el cual fundo la misión de San Felipe Apostol en el actual valle de Zaragoza, siendo hoy el templo de misión más antiguo existente, este sería el inicio y la cabecera del conjunto misional de la baja tarahumara.

De 1648 a 1652, predominaron las rebeliones tarahumaras, las cuales destruyeron la nueva misión del Papigochi y asolaron diversos asentamientos misionales y villas españolas, durante esta época, podemos mencionar como principales cabeceras de misión a San Pablo Balleza, San Felipe, San Francisco Javier de Satevó, San Jerónimo de Huejotitán y algunos otro sitios importantes como San Francisco de Borja, Santa Cruz de Tarahumares, San José Temeychi, entre otros.  Estas rebeliones, siendo la mas destructiva la encabezada por el famoso Teporaca, frenaron la avanzada jesuita al norte del estado, la cual no volvió a reanudarse hasta 20 años después, sin embargo las ya existentes se vieron fortalecidas.

En 1673 en una célebre asamblea realizada en Parral, el entonces gobernador de la Nueva Vizcaya; José García de Salcedo, se reunió con diversas personalidades eclesiásticas y gubernamentales, además de líderes indígenas y por supuesto algunos de los jesuitas que habitaban en la Misión de la Tarahumara, para discutir el nuevo desarrollo de esta.  Fue el P. Jerónimo de Figueroa el que para entonces contaba con 34 años de trabajo misional y era al momento el superior de dicha misión, quien explico en esta asamblea que la principal causa de las pasadas rebeliones tarahumaras que habían estancado la expansión territorial de los jesuitas, había sido precisamente el maltrato y abuso que daban los egoístas y codiciosos españoles a los indígenas tanto cristianizados como paganos y tomando mano de las mismas indicaciones del Rey de España a todas sus colonias de tratar con dignidad a los indígenas, pidió el apoyo para el nuevo desarrollo de las misiones jesuitas, la pacificación y evangelización de los indios. Al final los acuerdos tomados en esta reunión vinieron a desembocar en la exitosa colonización del resto del estado de Chihuahua.

El 1ero de noviembre de 1673 los padres Juan Manuel Gamboa y Fernando Barrionuevo partieron desde Parral hacia el norte para dar comienzo a la nueva expansión, sin embargo el invierno quebranto la salud de Barrionuevo  que fue destinado a la misión de Satevó y fue sustituido para esta tarea por el padre José Tardá que anduvo junto con Gamboa por algún tiempo, fundando por ejemplo la misión de San Bernabé que abarcaba las comunidades de Huichochi, Carichi y Cusihuiriachi, la cual no prospero mucho y se vino a ver diezmada por el descubrimiento de los yacimientos de oro en Cusihuiriachi que atrajeron a centenas de españoles. El padre Gamboa también cayó enfermo y fue reemplazado por Tomás Guadalajara,  que en conjunto con el P. Tardá formaron un equipo fuerte y dinámico para el desarrollo de las actividades apostólicas en los nuevos territorios, convirtiéndose a quienes debemos gran parte de la evangelización  de la región norte y oeste de la tarahumara, conocida como la Alta Tarahumara.

Hubo un tarahumara llamado Don Pablo, digno de mencionar en esta historia, ya que se anticipaba a los misioneros y lograba que pueblos tarahumaras lejanos estuvieran dispuestos a recibirlos. Tardá y Guadalajara (principalmente este último) crearon misiones en el Papigochi, Carichi, Tutuaca, Nonoava, Temechi, Matachi, que abarcaban otros varios pueblos. Esta expansión trajo la necesidad de que mas jesuitas apoyaran la creciente misión tarahumara, por lo que fueron enviados algunos nuevos.

En 1678 llega a la misión el mas celebre Padre de la Tarahumara, el alemán José Neumann, junto con el P.Ratkay que haría el primer mapa de las misiones tarahumaras, lamentablemente falleció 2 años después, Neumann que llego a Sisogichi,  tuvo 54 prósperos años de trabajo en la tarahumara. En 1697 estallo una nueva rebelión trayendo mucha destrucción a las misiones de la Alta Tarahumara,  la cual fue combatida por el  capitán José Fernández de Retana.

En los primeros años del siglo XVIII, España entro en la guerra de sucesión, viendo afectada su economía, por lo que pidió a todas sus colonias en el nuevo mundo que evitaran al máximo provocar a los indios a rebeliones,  por lo que se cambiaron varias estrategias, empezando porque ya no se perseguiría a los indios que desertaran de vivir en los pueblos de misión y quisieran regresar a vivir en las cuevas, además dejar el castigo de los desobedientes en manos de los gobernadores indios y no de los españoles, todo esto trajo mejor fortuna para las misiones y los misioneros, a los que los indios que huían a las cuevas seguían invitando a bautizarlos e incluso les construían templos y casas.

Para 1718 se fundó el Colegio Jesuita de Nuestra Señora de Loreto en la nueva ciudad de San Felipe el Real, actual Cd. Chihuahua. Aproximadamente durante la segunda década del siglo XVIII llegó a la misión de Carichí donde residía el ya veterano P. Neumann, otro famoso jesuita el P. Francisco Glandorff promotor de la misión de Tomochi, fueron muchos los milagros que se le atribuyeron, además de ganar fama de recorrer grandes distancias en tiempos inverosímiles.

En 1753, fueron secularizadas las misiones de la baja tarahumara.  En 1767 por diversas razones, intrigas, cuestiones políticas y sociales sucedías en Europa, el Rey Carlos III decidió que los Jesuitas serian expulsados de la Nueva España y  el resto de las colonias españolas en el nuevo mundo.  En cuestión de días los Padres fueron sacados de sus queridas misiones y colegios y enviados de regreso a España, muchos murieron antes de poder embarcar.

En general, los Jesuitas fundaron en el estado de Chihuahua casi 200 pueblos, de los cuales podemos aun hoy, encontrar aproximadamente 160 templos originados por su actividad misional.

Fuentes:  Peter Masten Dunne, S.J. “Las Antiguas Misiones de la Tarahumara” y Zacarías Márquez Terrazas, Libro “Misiones de Chihuahua siglos XVII y XVIII”

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